Las zonas cóncavas se encuentran en distintas partes del vehículo. Al instalar una película de vinilo, pueden suponer un desafío, ya que es necesario calentar y ablandar el material antes de adaptarlo a ellas.
Sin embargo, no siempre es fácil alcanzar la temperatura adecuada. A veces, los instaladores pueden sobrecalentar el vinilo para vehículos y dañar el material, o no calentarlo lo suficiente. En ambos casos, el proceso de instalación se ve afectado.
A continuación, te mostramos una forma segura y sencilla de evitar este problema:
Lo que necesitas:
Hervidor
Agua
Champú para bebés
Pulverizador
Espátula para PPF
Prepara el líquido mágico
Prepara un hervidor, hierve agua y viértela en el pulverizador (asegúrate de usar uno de buena calidad que pueda soportar esta alta temperatura). Después, añade un poco de champú para bebés al pulverizador. Agítalo bien. Así tendrás el líquido mágico que te ayudará durante la instalación.
Pulveriza y adapta
Pulveriza esta agua caliente con jabón sobre la superficie alrededor de la zona cóncava. A continuación, dobla la espátula para PPF por la mitad; normalmente, así podrá encajar en la zona cóncava. Ahora puedes adaptar la película de vinilo a la zona cóncava con la espátula.
Flujo de trabajo más fluido
En este punto, el agua caliente permite que el material alcance la temperatura adecuada y se ablande. Además, gracias al champú para bebés, podrás deslizar la espátula de forma rápida y suave.
Sin complicaciones
Por lo general, incluso si consigues ablandar perfectamente el vinilo para vehículos con calor, adaptarlo al material requiere esfuerzo y consume energía, especialmente cuando necesitas usar el dedo.
Pero en este caso, ya no tendrás que preocuparte tanto. Solo hierve el agua, añade champú para bebés, dobla la espátula y ponte manos a la obra. Todo se vuelve fácil y sencillo. Ya no existe el riesgo de sobrecalentar la película.
Descubre más consejos para conseguir un acabado perfecto en teckwrap.com