Para garantizar una instalación perfecta, es imprescindible limpiar minuciosamente el vehículo. Sin embargo, aunque insistimos constantemente en la importancia de la limpieza, los instaladores pueden subestimarla fácilmente. O incluso, aunque sean conscientes de ello, es posible que no limpien correctamente porque creen que ya lo han hecho.
Es aquí donde el taller de instalación debe desempeñar su función de control de calidad. Es más que necesario que el vehículo que se va a rotular esté 100 % limpio, ya que esto afectará al rendimiento de la película de vinilo para vehículos en términos de durabilidad.
Un proceso de limpieza habitual suele incluir estos pasos: retirar los componentes y los residuos de adhesivo, utilizar una toalla de microfibra y, en ocasiones, una esponja que no raye para limpiar la superficie que se va a rotular; después, cambiar a una toalla de papel para comprobar si aún queda suciedad en la superficie antes del paso final, que consiste en desengrasarla.
Es buena idea que el taller de instalación cuente con alguien encargado del control de calidad. Lo ideal es asignar esta tarea al instalador principal o a alguien que trate directamente con los clientes. De hecho, puede ser cualquier persona que no esté demasiado involucrada en el proceso de instalación de la película para vehículos.
Esta persona puede realizar una inspección previa a la instalación y una revisión final. La inspección previa consiste en asegurarse de que la limpieza sea del 100 %, como mencionamos. Para ello, puede utilizar un método de comprobación muy sencillo: una toalla de papel blanca para comprobar si el vehículo se ha limpiado lo suficiente.
En cuanto el instalador termine de limpiar, esta persona puede acercarse, tomar una toalla de papel blanca y una espátula, envolver la espátula con la toalla de papel blanca y recorrer todos los bordes y la parte inferior del parachoques, realizando una comprobación de 360 grados.
Si la toalla de papel blanca sigue blanca después de todo esto, significa que el instalador ha hecho un gran trabajo. Pero si presenta suciedad o marcas negras, es necesario pedirle que vuelva a limpiar. Esto también sirve como recordatorio de que, a veces, aunque el instalador crea que ha limpiado a fondo, el resultado puede no ser el que esperaba.
En algunos casos, los instaladores creen que han limpiado correctamente, pero si hay alguien con experiencia observando cómo preparan el vehículo, se pueden detectar detalles que han pasado por alto o que simplemente no han hecho bien.
Para que comprendan la importancia de la limpieza, conviene recordarles que la película de vinilo para vehículos que van a aplicar puede durar desde varios meses hasta varios años. La limpieza desempeña un papel fundamental en su durabilidad a largo plazo.
Por eso, el taller de instalación debe contar con alguien ajeno al trabajo de instalación que se encargue del control de calidad. Si el propio instalador realiza esta tarea, podría pensar que todo está bien porque considera que lo ha hecho correctamente.
No permita que comience la instalación hasta que la persona encargada del control de calidad haya realizado esta comprobación con la toalla de papel blanca, ya que, una vez más, esto afectará a la forma en que se adherirá la película de vinilo al vehículo.
Por supuesto, quizá no sea necesario hacerlo siempre. Sin embargo, es recomendable cuando un instalador es nuevo en el taller o está empezando. Puede servir como una lección inicial para que comprenda la importancia de la limpieza y se dé cuenta de que, en ocasiones, no ha limpiado el vehículo tan bien como creía.
Después de realizar esta comprobación con la toalla varias veces, sabrá claramente cómo hacerla correctamente. (Cuando termine la instalación, no olvide que esta persona también deberá realizar otra comprobación de 360 grados para asegurarse de que todo se ha hecho correctamente).
Al fin y al cabo, la limpieza es el primer paso para una instalación exitosa de película para vehículos. Ni siquiera el mejor instalador pasará por alto este proceso, porque si el vehículo no está 100 % limpio, aunque utilice el mejor material, el resultado acabará fallando.