Solución perfecta: mide el área hundida antes de envolverla con vinilo adhesivo

Perfect solution: Read recessed area before wrapping with vinyl wrap film

Phyllis Li |

Las zonas hundidas son algo que los instaladores nunca pueden evitar al envolver con película de vinilo para rotulación. Y siempre deben trabajarse con las técnicas adecuadas. De lo contrario, la instalación fallará con el tiempo.

 

Sin embargo, prestar más atención a esas zonas hundidas no significa que vayas a lograr un acabado perfecto. Hay varios tipos de zonas hundidas, y solo tiene sentido tratarlas según corresponda.

 

Algunos instaladores pueden intentar determinar el nivel de dificultad de una zona hundida por su tamaño. Por ejemplo, podrían pensar que cuanto más grande sea la zona, más difícil será envolverla, mientras que cuanto más pequeña sea, más fácil será trabajarla. Pero esto solo acabará provocando errores graves.

 

La mayoría de las zonas hundidas de un vehículo tienen un lado abierto. Y, al evaluar una zona hundida, siempre debes tener en cuenta tres factores en lugar de basarte únicamente en su tamaño: ángulo, profundidad y anchura.

 

Aunque algunas zonas hundidas pueden parecer grandes, su ángulo es suave. Por lo tanto, son bastante fáciles de envolver con el método estándar de «puentear y presionar». Pero cuando se trata de una zona pequeña, algunos instaladores pueden usar el mismo truco porque creen que, al ser más pequeña, será más fácil de trabajar. Sin embargo, el resultado fallará en mayor o menor medida según las características de la zona.

 

Algunas zonas hundidas parecen pequeñas desde el exterior, pero presentan una caída pronunciada con un espacio en un ángulo muy cerrado, por ejemplo, de 90 grados. Si intentas puentear el material sobre el espacio y presionarlo hacia dentro, sin duda estirarás demasiado la película de vinilo para rotulación.

 

La forma adecuada de trabajar este tipo de zona hundida es levantar de nuevo la película de vinilo para rotulación, introducir el material y trabajar desde el interior hacia el exterior.

 

Si evalúas correctamente una zona hundida antes de envolverla, podrás terminar la instalación fácilmente y sin estrés. La película no tendrá que estirarse demasiado, lo que significa que tampoco necesitarás aplicar calor posterior. Además, la probabilidad de que el material se levante con el tiempo será muy baja.

 

Sin embargo, si intentas puentear el material y presionarlo hacia dentro a pesar del tipo de zona hundida que estés envolviendo, TENDRÁS QUE aplicar calor posterior (aunque seguirá existiendo el riesgo de que falle después de todo).

 

Así que analiza siempre la zona hundida y toma la decisión correcta según su tipo antes de envolverla. Esto no solo mejorará tu eficiencia, sino que también te permitirá conseguir un acabado de alta calidad y gran durabilidad. Para obtener más consejos sobre rotulación, visita teckwrap.com

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de publicarse.