Algunos pueden pensar que poner vinilo a un vehículo es un trabajo sencillo: ¿acaso no consiste SOLO en aplicar una pegatina gigante al auto? ¿Qué tiene de complicado? Otros son demasiado meticulosos: lo hacen todo con sumo cuidado y, aun así, surgen problemas.
Esto nos ha demostrado algo: ya sea por no prestar atención en absoluto o por prestar demasiada atención a los aspectos equivocados, ninguna de las dos cosas ayudará con la instalación del vinilo. Necesitas algunos consejos y trucos sólidos que puedan salvarte.
Por eso, aquí tienes varios secretos para lograr una instalación exitosa:
Elige el material adecuado
Seguramente has oído el dicho: "Obtienes lo que pagas". En la industria del vinilo para vehículos funciona exactamente igual. Para conseguir un acabado perfecto, primero necesitas el material adecuado. Actualmente existe una amplia selección en el mercado, pero no todos los tipos de vinilo son necesariamente adecuados para tu vehículo.
Como cada vinilo está diseñado para distintas aplicaciones, tomar una decisión equivocada puede provocar varios problemas: mala adhesión a la superficie del vehículo, burbujas, arrugas e incluso un estiramiento excesivo de la película. Por eso, antes de decidirte, considera si vas a realizar un vinilado parcial o completo y qué tipo de superficie cubrirás con la película. Por supuesto, puedes consultar las instrucciones proporcionadas por el fabricante, que te indicarán para qué tipo de superficie es adecuada la película.
Hoy en día, los fabricantes ofrecen muchos tipos de vinilo con distintos niveles de calidad y rendimiento. Algunos son de gama alta y otros, de menor calidad. Estos factores determinarán el aspecto y la vida útil del vinilo con el paso del tiempo. Así que, una vez más, asegúrate de elegir con mucho cuidado y de acuerdo con tus necesidades.
Mide con antelación
Este es un paso que algunas personas pasan por alto porque creen que pueden ADIVINAR exactamente cuánto vinilo necesitan para la instalación. Sin embargo, adivinar puede ser muy arriesgado. Si calculas menos material del necesario, podrías terminar esperando eternamente a que llegue la película adicional y dejar el vehículo sin terminar. Lo peor es que, incluso cuando recibas la pieza adicional, puede que ni siquiera coincida con el mismo lote de color de la película original.
La mejor opción es medir todas las áreas que quieres cubrir antes de comenzar la instalación y agregar siempre material extra para los bordes. Así tendrás suficiente margen cuando sea necesario, por ejemplo, para cubrir por debajo de un panel de la carrocería —como al vinilar el capó—, conseguir un acabado impecable y evitar que los bordes se levanten con el tiempo.
Limpia a fondo
Esta no es la parte más divertida, pero sin duda es uno de los pasos más importantes de la instalación. Lo ideal es lavar el vehículo un día antes y secarlo bien. Los instaladores deben revisar cada centímetro del vehículo para asegurarse de haber eliminado toda la cera, el aceite y la suciedad, ya que el adhesivo del vinilo no se adhiere bien a estas sustancias.
Lo mismo ocurre con el óxido. Si hay puntos de óxido en el vehículo, asegúrate de repararlos antes de instalar el vinilo, porque el adhesivo tampoco se adhiere bien a ellos. Además, si lo ignoras y instalas el vinilo de todos modos, la forma y las irregularidades aparecerán posteriormente en la película. Lo peor es que el óxido seguirá avanzando debajo del vinilo si no lo solucionas.
Los dos puntos anteriores pueden provocar una pérdida de adhesión y que la película se levante al poco tiempo. Por eso, la limpieza debe realizarse con mucho cuidado. Presta especial atención a las zonas difíciles, que suelen acumular la mayor cantidad de suciedad y aceites. Por ejemplo, el interior de los pasos de rueda, los parachoques, los capós, los faldones laterales y las áreas alrededor de sus bordes. Recuerda hacer una última limpieza con alcohol isopropílico justo antes de la instalación.
Elige el lugar adecuado para la instalación
Estoy seguro de que la mayoría de los instaladores sabe que lo correcto es realizar la instalación en interiores, donde la temperatura sea controlable y haya una sala limpia con sistemas para reducir el polvo. ¡Ese es un buen comienzo! Lo ideal es seguir las instrucciones del fabricante y ajustar la sala a la temperatura adecuada: no demasiado alta, ya que podría provocar un estiramiento excesivo de la película; pero tampoco demasiado baja, porque el vinilo podría encogerse y terminar fallando al exponerse a temperaturas elevadas.
Instalación
Ahora llega por fin el momento de la instalación propiamente dicha, pero no te entusiasmes demasiado todavía, porque este proceso es tan exigente como los pasos anteriores. Es recomendable tener un plan claro antes de aplicar el vinilo al vehículo. Es importante determinar qué herramientas utilizarás y saber dónde cortarás y colocarás cada pieza de película. Una vez que tengas las ideas claras, todo te resultará mucho más fácil.
Al aplicar el vinilo, comienza por la parte más plana del panel para establecer una línea de referencia y deja para el final las zonas más difíciles que requieren calor. Es recomendable colocar cinta aislante sobre la superficie antes de cortar la película. Recuerda usar una cuchilla nueva cada vez que sea necesario cortar.
Ten cuidado de no estirar demasiado la película, especialmente al aplicar calor, ya que al estirar el vinilo también estiras el adhesivo. Cuando la película se estira en exceso, la cantidad de adhesivo por centímetro cuadrado se reduce. Esto puede provocar una pérdida de adhesión al vehículo y hacer que los bordes se levanten o se curven con el tiempo.
Postcalentamiento
Este es otro de los pasos que algunas personas pasan por alto o incluso omiten, aunque también es una de las partes más importantes de la instalación. De hecho, sin realizar el postcalentamiento, no se puede decir realmente que el trabajo esté terminado.
En cualquier zona donde hayas estirado la película para adaptarla a áreas difíciles, debes realizar un postcalentamiento. Ya hemos hablado de por qué es tan importante. Pero permíteme recordarte brevemente el motivo: debido a las propiedades del vinilo, la película tiene memoria, y esta solo puede eliminarse mediante el postcalentamiento.
Sin embargo, si omites este paso, la película volverá a encogerse debido a las dos fuerzas contradictorias generadas por su memoria y el adhesivo. Después aparecerán problemas como desprendimiento, bordes curvados, burbujas, arrugas y levantamiento de la película.
Por ello, lo mejor es consultar las instrucciones proporcionadas por el fabricante, donde se indicará a qué temperatura se elimina la memoria de la película para evitar todos estos problemas. Por ejemplo, la temperatura de postcalentamiento de la mayoría de las películas de TeckWrap supera los 100 grados Celsius.