La forma más segura de lograr un acabado perfecto y uniforme con una película de vinilo es retirar todo lo que se pueda del vehículo antes de instalarla, para garantizar una cobertura total del 100 %.
Pero ¿qué ocurre si algunas piezas no se pueden retirar? Por ejemplo, el espejo retrovisor. Si no lo haces correctamente, probablemente terminarás con cortes antiestéticos y un panel demasiado estirado.
A continuación, te mostramos una excelente forma de evitar los riesgos mencionados:
Antes de aplicar la película de vinilo en la puerta delantera del vehículo, debes fijarla en esa zona con imanes (asegúrate de hacerlo con el papel protector colocado). Levanta el panel alrededor del espejo, haz una marca y, después, realiza un corte cerrado que tenga aproximadamente la forma de la parte posterior del espejo.
Esta forma debe ser lo suficientemente grande para que la película de vinilo pueda deslizarse alrededor del espejo. Sin embargo, tampoco debe ser demasiado grande. Al realizar este corte cerrado, podrás trabajar el material alrededor más adelante sin preocuparte de que se rasgue.
Cuando hayas terminado el corte, mantén fijada la parte inferior del panel a la puerta. Levanta la parte superior, comienza a retirar la mitad del papel protector de la sección superior y crea una bisagra permanente. En cuanto retires el papel protector, asegúrate de llevar primero la película de vinilo alrededor del espejo. De lo contrario, será muy difícil trabajarla si lo dejas para el final.
Siempre que hayas dejado suficiente material, podrás deslizar la película alrededor del espejo y trabajarla para lograr una cobertura total. Una vez colocada la zona, alisa todo el panel y crea un acabado de vidrio de arriba abajo.
De esta manera, lograrás un acabado uniforme y una cobertura total, incluso con el espejo colocado. Obtén más información sobre los vinilos en www.teckwrap.com