Para la instalación de vinilo, cortar es una técnica imprescindible. También es un trabajo que requiere habilidad y puede determinar si logras un acabado perfecto, similar al de la pintura, que es el objetivo final de todo instalador. Esta es una lista de aspectos a los que debes prestar atención al trabajar con la cuchilla. Si los tienes presentes, estarás mucho más cerca del éxito.
Preparativos
Afilar la cuchilla es imprescindible antes de manipular una película de vinilo, ya que garantiza un corte limpio. Pero esto no es suficiente: si el vinilo se desplaza accidentalmente durante el proceso, arruinará el corte. Por eso, además de afilar la cuchilla, también debes pasar el dedo por el material que vas a cortar y fijarlo.
Elige la cuchilla adecuada
Al cortar el vinilo, es mejor usar una cuchilla de plástico en lugar de una metálica, ya que esta última puede rayar fácilmente la pintura. Para evitarlo, tendrías que extender la cuchilla, y resulta difícil sostenerla de forma estable en esa posición. Podrías cortar accidentalmente demasiado profundo en el material y dañar la pintura. Por eso, una cuchilla de plástico es la opción más segura.
Sujétala correctamente
Hay dos consejos habituales sobre cómo sujetar correctamente la cuchilla. El primero es mantenerla paralela al lateral al cortar el vinilo en los bordes; así no dañarás la superficie. El segundo es usar una cuchilla poco profunda, lo que te permite avanzar con firmeza y sin riesgos. Además, asegúrate de mantener la cuchilla en un ángulo constante.
Estos son algunos aspectos pequeños, pero cruciales, que debes tener en cuenta durante el proceso de corte del vinilo. Conviértelos en un hábito y consigue resultados perfectos sin estrés.