Si ya eres un instalador con cierta experiencia, sabrás que pueden surgir diversas situaciones al trabajar con las esquinas de las zonas hundidas.
Hoy veremos qué ocurre al cortar y dejar caer el material en una zona de este tipo, para presentarte una solución relativamente sencilla. Este es un problema bastante común para la mayoría de los instaladores de vinilo. Por eso, es una excelente técnica que deben aprender tanto los principiantes como los instaladores de nivel intermedio, ya que sin duda mejorará la calidad del resultado.
Primero repasaremos el método estándar de corte y caída: colocamos el material sobre la zona hundida, formando un puente de arriba abajo. Asegúrate de que el vidrio quede dentro de la zona. Para algunos, esto quizá no sea nada nuevo. Una vez que todo esté colocado, usa la espátula para pasarla ligeramente por el centro y fijar el material en su sitio.
El siguiente paso es sacar la cuchilla, como en cualquier instalación. Asegúrate de que esté muy afilada. Ten en cuenta que debes usar una cuchilla corta y poco profunda, ya que esto es extremadamente importante. Corta desde el lado elevado y a lo largo del puente, justo ahí. Esto te permitirá cortar al ras del borde superior.
En cuanto llegues a la esquina, corta también al ras. Coloca la cuchilla al ras del lateral y de la esquina. Haz un corte recto alrededor. En las esquinas podemos reducir un poco la velocidad. Mantén el lateral junto a la cuchilla y corta completamente al ras del borde en todo momento.
Ahora es el momento de pasar la espátula por el material. Primero hazlo en la superficie plana, donde queda lisa y uniforme. Después, trabaja las esquinas. Si aplicaste el método estándar de corte y caída mencionado anteriormente, es evidente que quedará mucho material acumulado en las esquinas.
Dependiendo del grosor de la película y de la saturación del color, pueden aparecer muchas arrugas. Aunque apliques calor, se formarán muchos pliegues muy tensos, como el cuello de una botella, lo que dará como resultado cortes y caídas de muy baja calidad en las esquinas.
Por lo general, para limpiar esta zona, los instaladores recortan el material de la parte inferior para eliminar esos pliegues. Sin embargo, esto significa cortar directamente sobre la pintura, lo cual no se recomienda.
Entonces, ¿cómo podemos resolver este problema de una forma ligeramente más segura? A continuación te mostraremos cómo evitar cortar directamente sobre la pintura y, al mismo tiempo, obtener un acabado de alta calidad y simétrico. Los pasos básicamente siguen siendo los mismos: colocar el material formando un puente sobre el hueco y fijar la sección plana.
Ahora haz un corte completo justo ahí, cortando al ras del lateral como antes. Sin embargo, cuando llegues a un punto situado a dos pulgadas de la esquina, retira la cuchilla.
Antes de volver a empezar a cortar alrededor de la esquina, asegúrate de que la cuchilla permanezca paralela al borde e inclinada hacia dentro, ya que esto evitará cortar la carrocería del vehículo. Al igual que antes, reduce un poco la velocidad en esa zona.
El truco consiste en ser lo más simétrico posible, porque ahora estás cortando la parte posterior. Haz un movimiento como de medio paso y asegúrate de mantener la simetría entre los dos puntos donde realizaste el corte corto del hueco.
Una vez que llegues al otro lado, puedes volver a la técnica habitual: mantener la cuchilla al ras y sobre la parte superior del reborde elevado, justo ahí. Cuando llegues a la parte inferior, en cuanto alcances el punto situado a dos pulgadas de la esquina, retira la cuchilla y vuelve a aplicar el segundo método.
En este punto, todo depende de tener una excelente destreza manual y concentración. Si controlas bien la cuchilla, puedes volver al otro lado. El propio lateral puede sujetar la cuchilla para que el corte quede más seguro.
Ahora que todo está terminado, puedes pasar la espátula por la esquina como antes. Pero ya no queda tensión, porque hiciste ese ligero recorte hacia atrás en la esquina. Por eso, el material encaja perfectamente. En este caso, es fundamental cortar lo suficiente, pero sin excederse.
Por último, hemos llegado a la etapa de sellado. Te recomendamos ponerte el guante de aplicación y recorrer rápidamente la zona con el dedo para fijar y adaptar el material, ya que podría arrugarse si utilizas una espátula.
De esta forma, conseguirás un acabado excelente en una zona hundida al aplicar esta nueva técnica de corte y caída. Es especialmente útil cuando se trabaja con gráficos impresos de cobertura total.