Al envolver, es fundamental controlar correctamente la energía superficial de las distintas películas, especialmente cuando hay que colocar un material sobre otro.
La instalación puede resultar complicada si no conoces el nivel de energía superficial e intentas trabajar alrededor de algo, ya que puede costarte caro: al sujetar el material, este puede rasgarse simplemente porque no controlaste correctamente dicha energía.
Lo cierto es que saber qué tipo de película tiene una energía superficial alta o baja ya es crucial.
En términos generales, para la mayoría de los tipos de película, la película de vinilo brillante tiene una energía superficial muy alta. Por eso, si quieres colocar una franja sobre este vinilo o tienes dos paneles que deben adherirse entre sí, en este caso lo adecuado es superponer un panel sobre el otro.
Con la película brillante no necesitas hacer mucha preparación: basta con colocar un panel sobre el otro. Aun así, puedes usar agua jabonosa o alcohol para limpiarla antes de colocarla. Sin embargo, incluso si no lo haces, los paneles se adherirán entre sí lo suficiente.
Al bajar desde el acabado brillante, la energía superficial de otros tipos de película disminuye progresivamente: película satinada, película mate y, después, películas texturizadas como el metal cepillado, el carbono o similares. Cuando se trata de películas con una energía superficial muy baja, conviene recordar que es necesario prepararlas durante la instalación.
Este tipo de películas se diferencia de la película brillante por la preparación necesaria. En el caso de una película mate, la preparación es muy sencilla y directa. Al realizar una aplicación en capas o una superposición, solo tienes que poner un poco de alcohol en una toalla de papel y limpiar el borde de la película que quedará cubierto. Este truco ayuda a aumentar la energía superficial y, al mismo tiempo, protege la película.
Algunas personas pueden abrillantar el borde de la película que quedará cubierto cuando esta tiene una energía superficial insuficiente. Sin embargo, el alcohol sigue considerándose la opción más segura.
Hay muchos aspectos que considerar al trabajar con materiales de baja energía superficial. También debemos tener en cuenta la energía superficial de la superficie que estamos envolviendo. Por ejemplo, las ventanas tienen una energía superficial muy alta. Si el material entra en contacto con ellas, especialmente en un día frío, podría agrietarse.
Por eso, a veces puede ser más fácil reducir la energía superficial de la superficie que estás envolviendo. La cinta de enmascarar es una excelente solución para hacerlo.
En conclusión, si controlas correctamente la energía superficial durante la instalación, tus franjas o superposiciones se adherirán y permanecerán en su sitio. ¡Te ahorrarás muchos problemas!