A veces, los instaladores se encuentran con manijas de puerta cableadas que no se pueden desmontar porque están conectadas al vehículo. Esto dificulta envolverlas con película de vinilo, por lo que algunos instaladores optan por hacer un injerto al final. Sin embargo, existe una solución sencilla para envolverla de una sola pieza: utilizar la técnica de preestiramiento.
En primer lugar, debes preparar la manija de la puerta antes de hacer cualquier otra cosa. Límpiala a fondo y coloca cinta de enmascarar para reducir su energía superficial, lo que facilitará mucho el trabajo (si aún no tienes claro por qué la energía superficial es tan importante, consulta uno de nuestros artículos anteriores: Por qué es importante la energía superficial al instalar película de vinilo). Después, coloca el panel aproximadamente en la posición donde irá; los imanes pueden serte de gran ayuda.
Una vez que hayas terminado la preparación, puedes marcar un orificio con la forma de la zona cableada. Debes determinar con exactitud por dónde pasará la película de vinilo y recortarla. El truco consiste en hacer un orificio que no sea más grande ni más pequeño que la zona cableada real; de lo contrario, la manija no podrá atravesarlo.
Después de retirar la pieza precortada del orificio, puedes sostener la película de vinilo y retirar el papel protector. No retires todo el papel; quita solo la cantidad necesaria. Lo mejor es hacerlo hasta la mitad del lateral desde el que sobresale la manija. Luego, corta el papel protector con el cuchillo y tiende la película de vinilo sobre la abertura de la puerta que vas a envolver.
El siguiente paso consiste en utilizar la pistola de calor para calentar la zona alrededor del orificio que has hecho en el material. Cuando esté suficientemente caliente, estira completamente con ambas manos, de manera uniforme y en 360 grados, el material alrededor del orificio. ¡Asegúrate de hacerlo mientras el material aún esté caliente! Esto es, técnicamente, el preestiramiento.
Ahora que el orificio está suficientemente estirado, puedes pasar la manija suelta por él. En este punto, la cinta de enmascarar te resultará muy útil, ya que reduce la energía superficial de la manija y evita que se adhiera demasiado al material. Esto es especialmente necesario cuando utilizas una película de vinilo con un adhesivo agresivo. Desliza con cuidado el material por debajo de la manija para alinear el orificio de la película con la zona cableada específica de la carrocería.
Cuando hayas aplicado todo el panel sobre la superficie, vuelve a calentar con la pistola de calor la zona alrededor del orificio y deja que este se contraiga hasta recuperar su forma original. Así encajará exactamente con la forma de la sección cableada.
En cuanto llegues a este punto, podrás crear el borde y envolver el resto de la puerta fácilmente. Cuando termines, solo tendrás que retirar la cinta de enmascarar. ¡Y listo! Esta técnica te ahorrará muchas frustraciones e incluso tiempo. Pruébala la próxima vez si aún no lo has hecho. ¡Feliz instalación!