El vinilo de carbono es sin duda un excelente vinilo para instalar. Algunas personas lo aplican en el cofre o los espejos para dar un toque extra, e incluso algunas cubren todo el auto con él. Aunque puede ser difícil de instalar si no conoces los trucos, aquí te daremos algunos consejos para que puedas sentarte, relajarte y leerlos...
Como hablamos en los dos artículos anteriores sobre las propiedades de ciertos vinilos, solo cuando conoces las características de tu vinilo puedes manejarlo mejor. Sin duda, esto funciona de la misma manera con el vinilo de carbono, especialmente porque es complicado de aplicar.
Hay algunas razones para ello. En primer lugar, el vinilo de carbono tiene dirección, por lo que el patrón siempre debe quedar alineado. En realidad, se siente como si estuvieras armando un rompecabezas mientras lo aplicas sobre la superficie. Por ejemplo, si primero aplicas vinilo en la defensa, asegúrate de que quede alineado con la pieza del guardabarros.
En segundo lugar, el vinilo de carbono no es como el vinilo brillante o mate, al que los fabricantes suelen añadir una laminación integrada en la superficie para evitar rayones (o incluso si llegan a producirse, con la laminación el vinilo puede autorrepararse al pasar una pistola de calor).
Por lo tanto, como el vinilo de carbono no cuenta con esa capa, es extremadamente sensible a los rayones. Por eso siempre es recomendable usar una racleta suave al aplicarlo, especialmente en esquinas y curvas. Si usas una racleta dura y rígida, es muy probable que dañes el vinilo.
Otra característica del vinilo de carbono es que, al ser un vinilo texturizado con una superficie multicapa, presenta diferentes niveles de grosor. Esto significa que puede rasgarse mucho más fácilmente que un vinilo mate o brillante, especialmente cuando el área de instalación o el auto está frío. Por eso, recuerda tener cuidado cuando necesites estirarlo o levantarlo de nuevo durante la aplicación, o podrías terminar partiéndolo.
Ten en cuenta que debes mantener el vinilo lo más plano posible sobre la superficie de aplicación cuando necesites usar la racleta, porque un ángulo más bajo sobre el vinilo reduce la posibilidad de dejar marcas de racleta. Y nuevamente, presta más atención al aplicar vinilo en las esquinas y curvas, especialmente en las áreas hundidas. Los vinilos de carbono generalmente son gruesos, así que si cometes un error en este proceso, probablemente podrías arruinar todo el trabajo.